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"Soy cubana"


Soy el son, la dulce caña,
fuego, manigua y bongó,
el arrullo del palmar,
con el trinar del sinsonte.

Del indio llevo el orgullo,
del negro llevo la rumba,
garbo y salero español,
y el coraje del mambí.

Como no tengo linaje,
sólo una mezcla criolla,
soy guaguancó, pasodoble,
y flor silvestre del monte.

¡Sí señor!...yo soy cubana
seguro que a nadie extraña,
al igual que el quimbonbó,
que las palmas y la caña.

Yo adoro al colibrí,
que vuela libre en el monte,
mi poeta y mi estandarte
son los versos de Martí.

Soy guajira sin bohío,
tabaco, ron y café,
si alguna vez siente sed,
puede beber de mis ríos.

Soy del alma del guajiro
una décima cantada,
de mi isla soy la esencia,
de corazón... ¡Soy Cubana!.


Derechos de autor

"No lloraré mas tu ausencia"


No voy a llorar más tu ausencia,
ni a lamentarme porque te vas
ni estaré penando en sentimiento
por ese pobre amor que me das.

Le voy a dar la espalda a la vida,
la misma que viví tan engañada,
sin permitirte tan siquiera el lujo
de decir, que era la paz por mi soñada.

Al volver mi espalda tan clemente,
que ni al mísero viento le estorbara,
en mi rostro no hallarás huella reciente
de la lágrima que antes derramara.

Me voy sufriendo muy adentro,
abierta está por siempre en mis entrañas,
y sé que en poco tiempo… muy paciente,
borraré del alma, tus intrigas y cizañas.

Te vas ahora triunfante, en tu victoria
por destruir con amarguras mi ilusión,
que la virgen te perdone esas mañas
y rellene de amor tu corazón.

No quiero despedirme ni con odio,
ni destrozada quiero llenarme de rencor,
ya no tendrás nunca más mis besos,
pero siempre, te acompañará mi bendición.


Maria de los Angeles

"Que me importa"


Que importa, tanta espera,
si el amor bello que ofreces
_despojado de cadenas_
al tiempo... perdió la esencia,
de las veinte primaveras.

Solo pido que me quieras
con un amor con fragancias,
en silencios amparados
entre lluvias de arrogancias.

Que me importa que tu pelo,
de otoños estén pintados,
y que tu cuerpo y tus ojos
no tengan brillo del prado.

Que tus besos, los de ahora
no sepan a fruta fresca...
y tus abrazos fuertes
no tengan joven cadencia.

Que me importa si las horas,
se mueven raudas o lentas,
y que tu boca en la mía
no me acaricie sedienta.

Solo pretendo que entiendas,
que tu amor, es mi delirio…
es un amor sin prebendas
con un hermoso destino.

Colmándose de confianza
de inviernos calidos, furtivos,
con esencia de claveles
y aroma fresca del trigo.

¡Que me importa!
_ ni me digas_
si tu amor es mi objetivo,
aquí estoy, sigo esperando
que revivas mis latidos.

Que me lleves de la mano
sofocando mis sentidos…
Y fundamos nuestras almas...
en un último suspiro.


Maria de los Angeles

"Te espero en mis soledades"


Te esperaré en mis soledades
de primaveras marchitas al ocaso,
impregnaré de tu aroma mi regazo
como ríos que fluyen mis verdades.

Te esperaré tan fuerte en mi muralla
de esperanzas tejidas en talegos,
con mis versos de pasiones cotidianas
y mi canto, de mis campos el labriego.

Esperaré esa luz del firmamento
que me indique has encontrado la vereda,
de este amor que volando por el viento,
no te olvida y en el alma se me hospeda.

Miraré hacia el sol en plena aurora
lo buscaré por el este y el oeste,
bañaré mi cuerpo con sus rayos
sudorosa, feliz y sonriente.

Te voy a esperar sin ansiedades
regalaré a tu vida, mis remansos,
te envolverá este amor entre descansos
de pasiones coronadas de beldades.


Maria de los Angeles

''Amor que espera"


Camino lenta, segura, por una estrecha alameda,
entre espinosos rosales, entre lodos y azucenas,
con el viento a mi favor y revuelto el pensamiento
y un dolor clavado dentro, corroyendo el corazón.


Abrigándome el hastío de esta vida traicionera,
trato dejar la senda que me conduce a tu ausencia,
imagino un mañana de insolente primavera
unos besos, un cantar, que me acaricien por fuera.


Y desnudo la pasión, que una vez mi amor ciñera,
vestida está de silencios, adornando lentejuelas
y en las noches solitarias, relucen con sus estelas
y la triztesa en mi alma, sintiéndose más austera.


Y recurro al verso noble desahogando mi dilema,
y gritando mi dolor, quebrando voy esta pena
al no encontrar ese amor, perdído en la blanca arena,
aquel tesoro que busco, mi más difícil teorema.


Camino sola, sin alma, sin fe y poca cautela
y mis huellas se detienen en las olas de mis venas
y la siento que se enerva, se alborota y desordena,
y mis labios se humedecen, y mi llanto se me seca.


Y la espuma de mis ojos se deliza sin fronteras
y los ríos de mis ansias son dolorosos emblemas,
susurrando quedamente mis, delirios en poemas,
de este amor que aquí en mi pecho, te venera y te espera.



Maria de los Angeles

"Delirios"

Cómo puedo en una nube
prender un beso soñado
y del recuerdo pasado
tejerme dulces ensueños.

Y del dolor tan ajeno
beber un sorbo escondido,
y tenerme que aguantar,
y no gritar mi delirio.

¿Cómo podré sentirme amada
si tú... ya no estás conmigo?
y beberme como vino
las ilusiones pasadas.

Y seguir sin rumbo fijo
caminar sin decir nada
sin destino, sin futuro,
ni una persona amada.

¿Cómo podré Dios querido?
encontrar rastros de amor
y que no taladre el dolor
de aquel de antaño, perdido.

Y llenarme de la fe...
que alimenta mi alma en pena,
y reir como si nada
desafiando esta condena.

María de los Ángeles

"Tormenta y Tornado"


Mírame a los ojos tan solo unos segundos,
deja que mi mirada penetre por la niña,
siente todo el amor tan inmenso y profundo,
después caminaremos juntos por la campiña.

Mírame con amor, yo soy tu sueño prohibido,
ése que todas las noches a tu piel le brinda abrigo,
y en las horas bien tempranas te saluda de cumplido
regalándote el candor, maduro cual fresco trigo.

Mira todo el desierto que has sembrado a tu lado,
en el que nunca a existido el afecto de un amigo,
mira por la ventana estás en un mundo aislado
solamente puedes ver el pasar de algun mendigo.

No te detengas amor cruza por fin esa raya
y deja en la otra orilla recuerdos del mal pasado,
atrevete tú a amar con la fuerza que avasalla
como si fueras tormenta, y yo tu dulce tornado.

Y arrasaremos caminos, antes muy desolados
con la fuerza de los besos que tú, fácil me pidieras
las caricias volarán por senderos tan sagrados,
yo tan solo te amaré de la forma que tu quieras.

Maria de los Angeles Espinosa

"Sola en mi puerto"


Quise que cambiaras que fueras diferente
que miraras y disfrutaras la alborada,
con el encanto de las estrellas relucientes
traté, pero no pude, te era indiferente.

Busqué y rebusqué en tu alma herida
ése amor que en tus letras se trasluce,
buscaba y rebuscaba, casi tan perdída
ése punto que a la felicidad, solo conduce.

Traté que me quisieras sin otro interés,
que el de realizar nuestros sueños ilusos,
pero encontré un total desinterés
y tus verbos que para mí, eran difusos.

Quería que olvidaras el pasado talante
pero siempre estaba ahí, fuerte e implacable,
deseaba que fueras para mí aquel amante
que le brindara a mi sed agua potable.

Pero estaba ahí tu mar de miedos,
con vientos de insípidas fragancias,
y yo vaticinaba entre mis credos
que tu amor era menor, que tu arrogancia.

¡Que pena me das ahora vida mía!
que lástima, ahora añores mis caricias,
¿Dónde quedó... de lo que tanto presumías?
seguro que guardado en tus codicias.

Hoy miro el pasado gris y me sonrío,
jamás poder alguno, pudo arar en el desierto,
por mí puedes seguir a tu albedrío,
que yo sigo aguardando aquí, sola en mi puerto.


Maria de los Angeles
[Cubabella]

"Antes de que te vayas"



Antes de que te vayas, déjame una despedida
un verso de reliquia, un recuerdo sincero
no me dejes anhelos fraguados de mentiras
déjame un beso tierno, una carta incompendida.

Antes que te vayas... déjame la sonrisa franca
una ilusión sin nombre, una bella fragata
una nube de deseos o una brisa lejana,
déjame tan siquiera una noche, un mañana.

Antes de que te vayas, a volar por esos lares,
llévate los pesares, los juramentos callados,
las ansias que soñamos entre tantos andares,
y déjame el calor en el pecho abrazado.

Antes que te vayas afanando verdades,
sufriendo consecuencias por tierras y mares,
déjame la esperanza atada a mi desdicha,
aquellas vagas caricias que parecían vulgares.

Déjame tu perfume, tus nostalgias, tus cantares,
la ausencia plena y cruel, caricias celestiales,
déjame tus ocasos, tus pensamientos impares
y llévate contigo mis enigmas reales.

Y mucho tiempo después cuando te hallas marchado,
recuerda con beatitud, mis triviales insistencias,
recobra con el tiempo tus antiguos estrados
y deja en este mundo grabadas tus vivencias.


Todos los derechos

¨Amores eternos¨


Hay una mirada que será la nana
que abrirá la senda de cada detalle,
donde se adormecen mis ansiadas ganas,
entre los silencios perdidos del valle.

Y existe un camino donde las mañanas
visten de sonrisas y luces los trillos,
rápidas se mecen las brisas humanas
entre la foresta y canto de los grillos.

Hay un palpitar de ritmo diferente
con esa alegría que nace del alma,
la seguridad ...viviendo tan demente
con ésa ilusión prendida de la calma.

Yo sé que hay un norte, sur, este y oeste,
que unos labios rojos... besan en la nada
mis quimeras muertas la tarde celeste,
cuando se encontraba mi esperanza ajada.

Hay un punto medio... espejos que reflejan
cuando la tristeza se aqueja lo andado,
y danza el amor con rostros que asemejan,
dos almas perdidas que buscan su lado.

Y viven los besos el sueño fraterno,
pintan los albores plácidas las prosas,
ése amor que siempre late por lo eterno
llorando en su vuelo... por todas las cosas.


Maria de los Angeles

(Derechos de Autor)

"Volveré con mi pluma"


Volveré; con el silbante amanecer
del Octubre rezagado y resentido,
aprendiendo a despertarme del olvido
sin el miedo degradante del ayer.

Y en mis labios llevaré sin florecer
aquel beso que guardaba contenido,
en las tardes de mi espera sin sentido,
de los tiempos que pasaron sin querer.

Volveré; como la blanca golondrina
que voló sembrando soles en la mar,
y seré tan solo sal entre tu espuma.

ése verso que respira y te domina
fuego bravo que pretende prolongar,
el deseo que se adhiere y te perfuma.

y al volver tan pasional tu alma divina,
me encarcela si es que intento despegar,
este vuelo que germina con mi pluma.


Maria de los Angeles


(Derechos Reservados)

"Hiel de embrujo"


Te dejé, el olor de mi piel
colgado de tu cuello
el abrazo cálido que te quemaba,
junto al deseo impregnado de tus ganas.

Te dejé, el sabor de mis labios
en el diapasón de tu cuerpo,
la marca de mi paso por tí
y el veneno dentro.

Me dejaste;el instante de placer
vestido de sonrisas,
la memoria viva
en el recuerdo pasado,
y el desear otro tiempo
en diferente dimensión,con un cielo
matizado de amor.

Me dejaste el inconciente
vicioso de la droga
que inoculas en mis venas,
cuando quise ser una noche,
carcelera de tu ser.

¡Te dejé!...
no hubo segunda vez,
pero dentro de mí
cosido en mi vientre,
sigue el embrujo
de ese momento,
que hoy ...me sabe a hiel.


Maria de los Angeles

"Vaya con Dios caballero"


¡Vaya con Dios caballero!
y con las tardes de auroras,
te llevas mi amor entero
y el encanto de mis horas.

Siga... cual fiel escudero
enamorando señoras,
que yo vivo y nunca muero
con las lenguas habladoras.

¡Vaya con Dios caballero!
hacia un valle sin demoras,
que yo solamente quiero
noches pardas seductoras.

Un beso que prisionero
se detenga entre mis moras,
y descanse lisonjero
en primaveras que ignoras.

Vaya feliz con esmero...
tras carnaval que devoras,
cultivo mi verso austero
entre sabanas que añoras.

Vuele con gracia...mi Homero,
con promesas tentadoras ,
con la fuerza de Febrero
y las ansias soñadoras.

Yo me quedo con mi Enero
de ilusiones cegadoras,
mientras visto mis luceros
con melodías más sonoras.

Y por las noches espero
fantasías pecadoras,
que broten de mi cantero
y se vuelvan protectoras.

¡Vaya con Dios caballero!
que retornen vencedoras
las luces de tu velero...
y el encanto de mis horas.

Cubabella

"Quiero llorar y no puedo"


Quiero llorar y no puedo
es que la vida no es llanto
la ausencia fundida en piedras
ha secado el desencanto.

Quiero llorar y no puedo,
mi risa emerge del llanto,
es que la vida es consuelo
del ocaso nace el canto.

No puedo, tampoco quiero,
soy verso de nube y planto
un gran árbol con raíces
que adorne mi camposanto.

No lo riego con lamentos,
ni con prisas de quebrantos
es que soy verso de espuma,
y los cubro con mi manto.

Para que vea la luna
y retoce entre los prados,
sin halagos, ni fortunas
que vuele por todos lados.

Quiero llorar y no puedo
se me secaron mis lagos,
entre desiertos de besos
caricias que hoy son rezagos.

Disfruto cada minuto
recuerdo días aciagos,
aquellos negruzcos tiempos
perecen en mi pasado.

Por eso...aunque yo quisiera,
no puedo llorar ni lo hago,
aunque la vida sea austera
aunque muera entre mis cardos.


Maria de los Ángeles Espinosa

(Cubabella)

"Castos versos"

Andad con paso breve,
entre hinojos secos y escarcha,
sabed que fui aquel ave
que moría, sobre la marcha.

Sabed, que fui palmera
que tuve juvenil encanto,
pasiones y quimeras
enterradas ya, con el llanto.

Sabed... que fui poema
escrito con sangre en mis días,
diluvio, vendaval...
frágil y apenas lo sabía

Mi nombre aún es nombre
escrito está en tu anatomía,
y aquel dolor de hombre
expiró de mis fantasías.

Sabed que fui trinchera,
parí con mi dolor al mundo,
sabed que fui viajera
cantera de un amor fecundo.

Y cuando un día muera...
muy castos quedarán...ilesos,
preludios de emociones
ornando con amor mis versos.

Maria de los Ángeles Espinosa