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Hombre sombrío




Miradlo es sombrío parece vencido;
su mirada alada denigrando amparos,
desafía al mundo con su andar erguido
y en sus manos lleva orígenes preclaros.

Cuando va por el valle tiembla la sierra,
cuando es por el llano se encrespa el buen río,
si sube hasta el monte declara la guerra
llevando en su espalda luz y desvarío.

Si ves aquel hombre prodiga sin verte
de muchas mujeres el amante de paso,
esquiva la vida descuida su suerte
y deja en mi pecho prendido un acaso.

Mirad cuando pase su porte desgasta
al árido polvo paraliza inerte,
su huella decrece perdiéndose nefasta
detrás de los siglos que huelen a muerte.





Amante viento





Colosal amante de fieles caminos,
me despeinas, me acaricias y me atrapas,
tocas ventanas descorres los postigos,
vistiéndome, me desnudas con tu capa

Amante de mañanas y tardes idas
de noches ceremoniosas de verdades,
recorres mis deidades mas prohibidas
mis recónditos rincones y oquedades.

Entra por mi balcón tu furia bravía,
pernoctas en mis triunfos y mis fracasos,
virilidad con lujuria y lozanía
apagando la inquietud de mis ocasos.

Amante perspicaz, recio y vanidoso,
de perfecta filigrana y singladura,
de apariencia indescifrable y melodioso,
me enamora tu carente galanura.




"Preludio"



Buscando voy  mis soles más vitales
de dichas y caricias verdaderas,
tu vida resplandece en mis quimeras
plenilunio senil de mis astrales.

Hoy quiero recordar días cordiales
con lunas y pasiones altaneras,
delicias que mantienen  mañaneras
el punto del amor en mis cristales.

Idilio que me envuelve en su cordura
con rosas de color de madrigales
el beso que se pierde con locura,

Hechizo que me bebo entre caudales
de noches que parecen más oscuras
preludio de mis sueños inmortales.

"Tu adiós"





Tu adiós será una dura trayectoria
borrasca del recuerdo en mí callado,
con ello volverá a nacer la historia
del beso que se pierde enajenado.

Dejando vas la huella de tus pasos
que aplastan con aplomo sentimientos,
los triunfos y también de los fracasos
cruciales suenan los resentimientos.

Tu adiós dejará en mí la fe perdida,
dolor que se cultiva con mi llanto,
quedando convicciones escondidas,
callando la ironía de mi canto.

Por eso en mis recuerdos te bendigo
tu fuiste la virtud de mis pasiones,
la caricia total que siempre digo:
que alimenta mis sueños e ilusiones.

“La Retirada”






Me retiro cada día de la nada,
de la vida mundanal y de los egos,
de la triste realidad y de los ciegos,
que no osan ver, la mentira maquinada.

Me despido de la hipócrita alabanza,
de tragarme la amargura del pasado,
de la burla en el presente  muy augurado,
son bastiones que aniquilan la confianza.

No me rindo sin luchar ese es mi estigma
que me eleva hacia la cima y universo,
y me alejo de lo absurdo y de lo adverso
porque soy lo impredecible de un enigma.

Sumergiéndome en mi mundo tan converso
como barca a la deriva entre las olas,
eligiendo entre la arena caracolas
y dejando sentimientos con mi verso.


“Madrigales a tu amor”




Recubriré con siglos nuestros años
de otoñales pasiones mañaneras,
tu faz reflejará mil primaveras
y mi cara el cantar de cumpleaños.

Desgastarán mis ojos los extraños
de enero hasta diciembre sin quimeras,
delicias de placeres y maneras
con cándida caricia sin engaños.

Viviremos con luz de amaneceres
nuestra vida será tan placentera,
que los vientos alisios y polares

soplarán tu preludio y cabellera,
mi risa en madrigal y mi albedrío
danzarán con las olas de mi río.




"Indigencia"





Se me tuerce la vida y me entristece
cuando te veo sola en la explanada,
sin ropas, sin comer, alucinada,
con la mirada turbia que perece.

Abandonado ocaso que me ofreces
a la vista tu vida marchitada.
pregunto: ¿Cómo puede marginada
vivir a la intemperie sin dobleces?

Se me agrieta la fe viendo pasivo,
juventudes viviendo sin motivo
endrogadas, sin techo y con hambruna,

Sin amor, ni esperanzas, sin fortuna…
mientras gastan billones en las guerras.
¡Aclamémosle a Dios en estas tierras!.





“Último deseo”



Cuando deje de respirar y culmine
este tiempo de vivir, que me ha tocado,
y el último de mis versos expirado
desprendan el manantial que me define,

Cuando llegue ese momento y esa hora.
solo quiero unos arpegios melodiosos,
dos boleros con mariachis bien hermosos,
y un clavel con un poema que enamora.

Yo no quiero lagrimales en cascadas,
ni tristezas con gemidos, ni ovaciones,
solo quiero muchas luces, muchas flores,
mucha risa convertida en carcajadas.

Si después de haber vivido con mí canto
entre ratos de placer en demasías,
no quisiera me despidan con el llanto
ni con rostros llenos de melancolías.

Porque al irme llevaré todo el encanto
de mis noches tan tentadas de ambrosías,
donde el beso fuera embrujo del quebranto
y el amor me acarició con su osadía.

Y si quieres visitarme al camposanto;
solo llévame cantares y alegría,
y si quieres mi consejo sin espanto
nunca dejes de abrigarte en mi poesía.



"Vientos que vuelven"



Ayer he visto pasar negras gaviotas
por el cielo sideral que me subyuga,
y  sentí que soy la más pequeña oruga
con ocasos que florecen sobre notas.

Hoy he visto otro celaje muy distinto
al que ayer aprisionara mi paisaje,
con azules que rozan el oleaje
un adagio del amor y del instinto.

Y mañana crecerán cien alboradas
con sus sueños de fragancias sanadoras,
madrugadas de placeres en las horas
y un deseo alentador en desbandadas.

Algún día volverán tus ilusiones
ya están cerca los idilios sin lamentos,
solo queda nos visite nuevos vientos
con gaviotas bien cargadas de pasiones.

Volverá lo que se fue no se ha perdido,
solo estaba de descanso en su ribera,
madrigales con amor de  primavera
 al retorno encontrarán que me he dormido.



"Rosa mustia"






Si pudiera volver sobre mis pasos
con  mi risa sutil y tan furtiva,
con el beso agarrado a mis abrazos
y una dulce razón que me motiva.

Volver a caminar aquellos días
entre brumas dejadas por el miedo,
tejer tan atrevida fantasías
en noches que no olvido pues no puedo.

Si pudiera sentarme con tu ausencia
y beberme el silencio del mañana,
contagiada de la gripe e inclemencia
vivir sin apurarme la semana.

Volver a ser la niña en la ventana
Que miraba tranquila la distancia,
sin pensar en la vida tan mundana
disfrutando tan solo de mi infancia.

Si pudiera volver por la pendiente
del camino vivido sin bajada,
Si pudiera besar tu pecho ardiente
rosa mustia de vida abandonada.


“Mi verso”





Mi verso con su letra apasionada
lleva el mensaje claro y muy conciso,
no está hecho con palabra rebuscada
solo con el beso de amor y hechizo.

Es tan noble su lírica elocuente
un primor de emoción a quien lo lee,
con abismos de cordura e impaciente
tiene ecos en su trova que provee.

Mi verso es dura daga y elegía
es justo, inclaudicable y exhaustivo,
puro llanto del poeta en poesía
es la ira del dolor, preso y cautivo.

Mi verso es talismán para la aurora.
es cántico feliz, es sentimiento,
es arma que defiende ganadora
el último rincón con su lamento.

Mi verso es tan veraz nace muy hondo,
es cubil  del sufrido desconsuelo,
y del odio la brecha que no escondo
amoroso y amante en su desvelo.

Mi verso es el amigo que me sigue;
Silencioso, constante y atrevido,
es el sexo que se hace sin decoro,
amante y promotor de mi incentivo.




"Tras mis cristales”





Detrás de los cristales inclementes del tiempo
descubro blanca lluvia de granizo y de miedo,
celebro la victoria de escuchar el silencio
bajando la cortina del amor y del odio,

Camino en la mirada pervertida del verso,
del beso prolongado, la caricia y el sexo,
esbozo mi sonrisa de futuro plausible
de mares y horizontes, cosidos con el viento.

Y siento la locura que se pierde en el nombre.
Claudico esperanzada por los ríos del alma
cual adagio al enigma que me envuelve y exalta,
esta vida es tan hueca vale más disfrutarla.

Esta vida que a veces tiene opacos vitrales,
que resulta incolora con textura de estrellas,
con parajes helados donde solo los buenos
ejecutan poemas con sentires reales.

Es por eso que escribo detrás de mis cristales:
con el beso en mis labios y otro beso en mi mano,
nenúfares que flotan en mis ríos triviales
y mi pluma promiscua te lo obsequia versado.


"Dos más que dos"




Ahí, en esa parte de tu ser
donde el deseo se despierta,
se nos muere y resucita.

Donde dos, son más que dos
y el atrevimiento,
es ley universal.

Allí, donde los secretos
son verdades no mentiras,
donde el gemido baila
y rebota la sonrisa.

Donde el silencio se rompe
con deliciosas maldades.
Y la lengua en su pesquisa
de embestida solo invade.

Y los dedos palpan todo
y los labios besan suaves
donde la furia delira
Y la lujuria
se regala a raudales.

Ahí estoy yo
junto a tu cuerpo,
llena de sed
piel con piel,
carne y sexo
más allá del tiempo
del amor y del querer.



“Adicta a ti”






Me considero adicta  de tus besos de fuegos
a tu clara sonrisa aferrada a tus juegos

Me considero amante de tus pasos ligeros
a la caricia tarda de tu brisa en mi pelo.

Me gusta ser adicta y más en madrugadas
cuando la negra noche tienta mis almohadas

Cuanto tu manos duras descubren mis entradas
y tus labios serenos abren puertas cerradas.

Adicta del deseo que siembra en mis pasiones
gemidos que muy quedos despiertan sensaciones.

Y el corazón cansado a su ritmo me dicta
que soy de tus placeres la mujer mas adicta.



"Elegía para él"




El venía de lejos cargado de ilusiones
con las manos cansadas y su maleta usada,
un beso que dormía colmado de emociones
y una bella caricia que tenía muy guardada.

El tenía en su pelo otoños de pasiones
el gris se disipaba de su triste mirada,
su boca musitaba arpegio de canciones,
su rostro reflejaba noches sin madrugada.

Le escribía a la vida dejando reflexiones
amaba a su bandera, su patria traicionada,
adoraba su tierra y en todos los rincones
hablaba de lo injusto al verla esclavizada.

Ahora ya es muy anciano, los años sin razones
le han robado memorias de sus glorias pasadas.
Hoy tan solo es historia, alazán de oraciones,
de estos versos sencillos de mi musa admirada.