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"A orillas de la vida, orando"


Me retuerzo ante ti, humanidad
tallada de falsías y engaños
hipocresía disfrazada de sonrisas
y dioses tatuados en barro
he perdido mis pies...
y ya ves, que sigo caminando.

Ríes con maldad vestida de nobleza
y la avaricia te carcome los ovarios,
pero ríes, y ríes  y tu dolor a sombras,
germina entre zarzas de espinas
y cuando parece que se acaba,
está descansando.

Los ojos de la verdad no miran,
y la bondad, la caridad,
un día de tu alma naufragaron,
triunfo de la maldad
 con sabor a hiel, amargo
y yo… sigo de rodillas orando,
rezando por aquella flor,
por aquella, que un día tuvo
los pies descalzos,
la que nació sin culpas
cual luz bendecida de un milagro.

Y sigo orando,
mirando a las alturas,
una mano en el corazón y otra en lo alto,
que no le toque su veneno;
¡Líbrala señor que tu eres santo!
que el brillo de sus ojos
su cara y su sonrisa
jamás poder alguno,
pueda, apagarlo.

2 comentarios:

Eileen Ovalle dijo...

Hola María de los Angeles, pasé por tu rincón a leer un poco más de tu hermosísima obra...ya te extraño en la comunidad!!!

Cubabella dijo...

Gracias amiga....es un gustasdo tenerte aca...un abrazito y miles de deseos lindos para ti y los tuyos.